¿Ha pensado en que todos sus ascendientes—padres, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos y así hacia atrás—existieron e hicieron sus vidas para que Ud. llegara a vivir? ¿Ha pensado que toda una cadena de diversas especies animales que antecedieron y dieron origen al género humano, que se extiende hasta el más remoto pasado, inimaginables millones de años atrás, hizo lo mismo? ¿Ha pensado que toda la vida primigenia, todas las estirpes animales y vegetales que han existido constituyen milagrosamente el fundamento de toda la vida que existe? Por último ¿Se ha dado cuenta que cada individuo, de cualquier especie que se trate que es concebido, es único, irrepetible, única oportunidad de ser en que se proyecta este largo proceso?
A cada instante y en cada especie miles de seres en proceso de gestación mueren naturalmente antes de nacer por las más diversas causas. No llegan a asomarse a la vida, sino que se quedan en la semilla estéril, en la crisálida fallida, en el feto inviable. Por aquellos que pierden su oportunidad, incontables miles viven y cumplen su ciclo en el árbol crecido, la mariposa colorida o el cachorro que promete hacerse adulto. Es la ley de la vida, que permanentemente ensaya, en todo instante selecciona, sostenidamente discrimina, siempre busca las mejores proyecciones de continuidad.
Es la fuerza de la naturaleza que sigue el curso de la evolución.
Mirado así, dígame, ¿Qué piensa ahora del aborto?
Estoy en contra del aborto (con y sin apellido).
ResponderEliminarMi amigo Jaime creo que desde la perspectiva de tu enfoque seria como un suicidio, claro sin armas, sin desaparecer de inmediato. Pero la cadena se rompe y nosotros somos parte de esa cadena. Sin darnos cuenta ,o sin querer darnos cuenta con el aborto negamos nuestra propia experiencia de vida, de continuar con lo mejor de los nuestro, con la esperanza.
EliminarSaludos Pedro