lunes, 13 de febrero de 2012

EL JUICIO QUE FALTA

No parece que la responsabilidad de la ex presidenta el 27 F tenga relación directa con las decisiones tomadas en relación con la amenaza de tsunami. Salvo su limitación evidente ante una crisis complicada vivida en tiempo real—ineptitud tal vez—no podríamos acusarla de otra cosa.

El verdadero juicio que debiera enfrentar la ex presidenta, es el que se relaciona con los saqueos post terremoto, propiciados por la falta de control adecuado en las calles de las principales ciudades entre la hora del sismo y mediados del día domingo 28, todo ello por la resistencia de su Gobierno a entregar el control de la situación de orden al Ejército. La situación de caos escaló hasta el momento mismo en que el gobierno se decidió a sacar a los militares a la calle. Cabe recordar que en el terremoto de 1960, también ocurrido en la madrugada de un día sábado, no hubo ningún desorden porque el control militar se autorizó de inmediato, por razones  preventivas.

En el caso de 27 F, incluso se debiera establecer de quién fue la responsabilidad de que en un primer momento los efectivos militares fueran tan limitados en número y actuaran sólo como espectadores ya que, por lo menos en Concepción, buena parte de los saqueos tuvieron lugar con  los soldados en las calles haciendo presencia y que cesaron sólo cuando los efectivos comenzaron a controlar y reprimir efectivamente los excesos, arma en mano.

La noción prevaleciente en esos momentos de caos y temor—recuerdo el parecer de mis vecinos organizando una defensa en las calles—era que la Presidenta  no quería recurrir a los militares por razones personales, debido a lo ocurrido con su padre, el General Bachelet y por convicciones  políticas, dada su filiación izquierdista. Lo mismo, en relación a dictar un toque de queda que permitiese limitar la presencia de personas por las calles. El resultado fue el horror que experimentamos—el tsunami de robos y saqueos durante la tarde de ese sábado y el domingo siguiente—y el temor de los días que siguieron, en que los barrios se organizaron atemorizados con fogatas, barreras y vecinos con armas y garrotes.

¿Hasta qué punto un conflicto personal y una postura política pueden justificar un proceder que comprometa de manera tan importante la paz social?  ¿Tenía derecho la Sra. Bachelet a dudar en el momento de las decisiones indispensables porque estas no le gustaban?

Quedaría por investigar y precisar las consecuencias y evaluar los costos sociales que significaron los  episodios de  saqueos, ya que la evaluación de sus reales efectos sobre el incremento posterior de la delincuencia, el aumento en la evasión en el Transantiago, la violencia en la  Araucanía,  la violencia  del movimiento estudiantil encapuchados incluidos, etc., está pendiente.

4 comentarios:

  1. bachelet se negó en redondo a firmar la orden que ya tenían redactada, y la portaba LeDantec (JEMC), se negó todo el día sábado, y fue solo con la visita que Rosende hizo a Conce y la presión de Peréz Yoma y vidal (con actitudes ya no tan amistosas del primero), que la tipa firmó la orden la tarde del domingo. Cuando en la zona, las FFAA supieron que la tipa no quería firmar, por más argumentos que se le daban, primero no lo podían creer, y segundo el mando ordenó concentrar a las familias en las unidades militares y protección extra a las poblaciones militares, esto es a principios de la tarde del sábado, por que ya se sabía lo que venía (los primeros saqueos fueron unos minutos luego del terremoto).

    Luego, el segundo problema (y en esto el ex CJE cheyre es responsable), la remoción de personal y cierre de instalaciones militares entre santiago y valdivia, hizo que NO hubieran suficientes efectivos para controlar la situación, lo que retrasó el despliegue hasta la tarde del lunes. Parece que a estos incompetentes se les olvidó, que una de las razones de la antigua distribución de regimientos en Chile, era tener al personal cerca de los lugares en que se produjeran catástrofes.

    Son muchas cuentas pendientes en este tema.

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  2. No tengo idea, pero si una pregunta ¿no ha notado, que NADA se habla de los saqueos? para la prensa y los políticos es algo que ya se olvido. Tal vez remover ese asunto pisa mucho callos, los de la concerta al no suprimirlos y los de estos inútiles, al no perseguir judicialmente a los culpables.

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  3. El mal está en las avispas icneumónidas (vea el blog que las menciona) y en los jueces.

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