¿Cómo podría calificarse el desempeño de este Gobierno si no es como un desastre? Creo que van quedando pocos que abierta o reservadamente no lo piensen así. No ha habido oportunidad casi, en la que no se hayan cometido errores políticos, en que no se hayan equivocado las estrategias y en que no se hayan dejado perder oportunidades. Como general después de una batalla me pregunto ¿Cómo han podido ser tan ciegos?
La señora Bachelet dio el primer aviso de cómo iban a ser las cosas con esa popularidad inexplicable con la que terminó un gobierno tibio y mediocre. Los eventos posteriores al terremoto de 2010, cuando el actual gobierno dejó pasar una oportunidad preciosa de marcar la agenda en términos comunicacionales, confirman la cortedad de visión. Finalmente, todo lo que ha ocurrido en materia de las manifestaciones estudiantiles, donde no hay torpeza que no se haya aprovechado, rubrican la catástrofe.
¿Qué comprendió adecuadamente o se le dio bien al Gobierno de Bachelet? Que la verdad objetiva, los datos precisos, las explicaciones racionales no importan tanto como las sensaciones, las impresiones y las tincadas, razón por la cual sacó partido a la emocionalidad imprecisa de las percepciones ciudadanas. No creo que nadie medianamente informado pensase que la buena señora era competente, pero todos sentíamos que tenía buenas intenciones (tan tierna ella) y buenos asesores (el señor que se fue de lengua al tratarla de Gordi).
Mire Ud. lo que ha ocurrido con los movimientos estudiantiles: dos o tres consignas más o menos potentes y medio Chile se pliega balando a coro para apoyarlas, sin entender prácticamente nada, sin parar mientes en que el gremio que ha generado la mayor parte de los problemas se pliega al proceso con su antipático presidente a la cabeza y sin pensar en las consecuencias de lo que se pide.
La habilidad de la estrategia sorprende. No sólo buenas consignas, sino que una hábil presentación de los problemas de un modo que nadie puede—gobierno incluido—dejar de estar de acuerdo con el fondo más simple del planteo. ¿Si estoy de acuerdo con las ideas de mi opositor, que curso de acción me queda? Es la esencia del juego político: proponer lo que deje al enemigo sin una línea de defensa; hacerlo con un lenguaje simple; comunicarlo por medio de una cara bonita…¿Es que nadie se ha dado cuenta de que la Camila es una materialización de los anhelos más oscuros de la gente? Mujer como la Bachelet , joven y bonita como una modelo (incluso sin la delgadez), educada e inteligente como un demonio, vulnerable de modo que uno quisiera protegerla. ¿Cómo le va a hacer el peso un desabrido como el Ministro Bulnes?
No me sorprendería que a pesar del debilitamiento que la politización extrema genera al movimiento estudiantil, se sumaran más equivocaciones al desastre.
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