miércoles, 25 de enero de 2012

EPPUR SI MUOVE

Me veo obligado a romper mi ritmo de escribir día por medio, pero la tentación supera al orden. Con un tema tan atractivo, ¿qué más se puede hacer?

Como a Galileo la Inquisición, a Carlos Larraín la UDI. No resulta nada de extraño, si tomamos en cuenta el trasfondo doctrinario y confesional del citado partido. Como el sabio, abjurando de sus descubrimientos y teorías cosmológicas frente al tribunal de la fe,  don Carlos pidió disculpas por su acuerdo con la DC  frente a un equivalente del Santo Tribunal—ministros ceñudos en el Patio de los Naranjos—. Se notó la tensión: no hubo apretones de mano, no hubo sonrisas  y las caras tirantes de Coloma y los demás próceres presentes, dejaron en claro que la herida ha quedado abierta.  Falta por ver si como a Galileo, se le impone a Carlos Larraín alguna forma de retiro domiciliario permanente.  Queda pendiente, asimismo, el “eppur si muove” de don Carlos, que no dudo, será punzante, penetrante  y humorístico y que parece en los hechos, comienza a configurarse al continuar las conversaciones.

Es necesario reconocer que Larraín (don Carlos, porque todos los otros son  espantosamente fomes), llegó a la política como un soplo de aire fresco. Con su lengua afilada e instantánea, su sensata lucidez y su humor campechano demostró hasta qué punto faltaba la rapidez mental en un escenario político poblado por aparecidos, fantasmas y espantos. Demostró carácter y claridad y además gracia. Se necesita ser inteligente para manejar bien el humor. Demostró, asimismo, ser firme.  Ni siquiera los cargantes de Tolerancia Cero, con su “doble pensar”—como podría haber dicho Orwell—consiguieron amagarlo seriamente. Todo un personaje, todo un carácter, que uno entiende que no guste de Piñera,  los acartonamientos y las triquiñuelas.

Va a ser interesante observar cómo se las van a arreglar la Alianza y la Concertación, para anular lo que el acuerdo RN/DC echó a caminar. No les puedes gustar las propuestas de cambio  contenidas en el pacto, por muy generales y preliminares que sean,  porque los políticos siempre prefieren en statu quo y las posiciones estacionarias, incluso en medio de las revoluciones más movidas. Va a ser simpático, también,  ver cómo se las va a arreglar en gobierno para que parezca que la iniciativa nació en su seno. En cualquier caso, no  le va a ser fácil poner nuevamente en rumbo el barco que se salió de curso una vez más.

Nada de raro que el impasse genere otro cambio de gabinete. Puede  que sea  necesario   allegar nuevos ministros para reemplazar a aquellos más deslucidos. Siempre agrada a la hinchada que el DT cambie un par de jugadores cuando se va perdiendo. Le hace a la esperanza y al ánimo de equipo. Cuando sepamos sus nombres, sabremos  si se tratará   una mano de pintura o  de un refuerzo estructural. Lo malo, siempre en la jerga futbolística, es que la derecha parece haber agotado los cambios, fuera de que  ya no tiene mucha más gente en la banca.

martes, 24 de enero de 2012

¿ROBAR DEL CAPITAL O DE LAS GANANCIAS?


Mis padres eran Radicales activos de los antiguos, lo que me permitió conocer a muchos de los próceres venerados en esa tienda política como  fueron los Baltra, los Cuevas, los Durán y tantos otros, así como saber de sus debilidades y pecadillos, que eran muchos y variados.  Tal vez por eso nunca me gustó la política y crecí con una muy mala idea de todos los que se dedicaran a la actividad. Una idea que,  a la vista de la política actual llena de Girardis, Silvers, Pizarros,  Moreiras y Ascensios,  se ha visto reforzada. Además, he ido advirtiendo que todas las tendencias, cada cual  en su estilo y conforme a su doctrina, a la postre se las arreglan tanto cuando son gobierno u oposición, para quedarse con una parte significativa de los recursos sociales reduciendo ya sea el capital o  las ganancias.

Los mal hablados dicen que todos roban y que la diferencia entre izquierdas y derechas es sólo una cuestión de matiz y grado. Los izquierdista, menos avezados en los negocios y más estatistas, tenderían a robarse el capital; los derechistas, duchos en el emprendimiento y las finanzas, se inclinarían por robar de las ganancias. Los efectos serían, ciertamente  diferentes, ya que reducir el capital, afecta simultáneamente la base productiva y las ganancias potenciales, en tanto reducir las ganancias teóricamente deja el capital intacto. Y como el que roba es también el capitalista, dicen, es menos perjudicial. Desde mi punto de vista, es robo igual.

La pregunta que surge es: ¿qué mecanismo de la política favorece el robo, sea por una vía o por la otra, en otras palabras, por parte de las izquierdas o las derechas? Luego de mucho pensarlo he llegado a una conclusión que, me parece, Ud. puede compartir: es el distanciamiento entre la masa de las personas comunes y corrientes y la elite política que está implícito en el sistema político y en organización de los poderes públicos. De la manera más simple aludo a la separación que el sistema genera entre el elector indocumentado y el representante elegido; a la distancia que media entre el ciudadano inconforme  y el funcionario indiferente; al abismo que existe entre las aspiraciones y los logros…Complete Ud. la lista.

Luego ¿Cómo se puede reducir ese distanciamiento? No lo se bien, pero le pongo un ejemplo: si los jueces y fiscales se eligieran popularmente, es cierto que se generaría  todo un sucio juego de política chica, pero los jueces y fiscales se preocuparían de su desempeño mucho más; si los Diputados se jugarán por una sola plaza por distrito y los Senadores por un solo curul por circunscripción, claro que algunas minorías podrían quedar excluidas temporalmente, pero los elegidos se preocuparían mucho más de lo que quiere la gente y menos de lo que quieren los partidos.

A la postre, o tenemos más democracia o nos conformamos con menos.

domingo, 22 de enero de 2012

¿QUÉ PASARIA CON LEYES “SOPA” Y “PIPA” NACIONALES?

La discusión en el congreso norteamericano de la ley SOPA (Stop Online Piracy  Act), orientada a proteger los derechos de autor—por ejemplo en contenidos relacionados a música, libros y películas—generó un alud de protestas en la red y en los medios, por las implicaciones que eventualmente esta ley y la PIPA (Ley de protección de la propiedad intelectual), podrían tener para la libertad de expresión.  El revuelo hizo que se postergara el debate por unos días, pero lo más probable es que finalmente ambas leyes se aprueben. No olvidemos que el pueblo norteamericano cree firmemente en la libertad, pero su gobierno no.

Qué terrible sería que el ejemplo fuese seguido en Chile por iniciativa de aquellos legisladores aficionados a controlar, regular y restringir derechos (no los identificaré mejor,  pero sé que  les deben estar picando las manos) de manera que en el Congreso se llegasen a discutir  nuestra propia sopa y nuestra propia pipa. ¿Qué haría el gobierno? ¿Negociaría? ¿Buscaría acuerdos? ¿Aportaría votos en un afán de conseguir simpatías y mejorar en las encuestas? ¿Habría acuerdo entre Renovación Nacional y la Democracia Cristiana en este tema también?

Imagínese que todos los sectores pudiesen presionar para que la ley defendiese sus intereses  y prerrogativas…¿Cuáles serían las aspiraciones en juego sobre las que se desarrollaría el lobby? y ¿cuáles las disposiciones de las leyes correspondientes que se podrían aprobar? Se me ocurren algunas posibilidades:

Los libreros querrían maximizar sus ventas, ergo, postularían una  ley que  prohibiera prestar los libros a segundas  y terceras personas, de manera de aumentar las ganancias. Cada lector con su libro y fin a los préstamos sin retorno (con lo que yo podría, por fin, tener una biblioteca en mi casa).
Cada ciudadano tendría que leer sus propios diarios y revistas  y nunca los del vecino. (y habría que botarlos a la basura en bolsas selladas).
Ergo, no podría haber diarios ni revistas en las consultas médicas (a lo más calendarios).
Los cineastas conseguirían que la ley  prohibiera copiar, reproducir y contar las películas (porque conozco a varios que cuentan  películas mucho mejor de lo que son).
Los editores de DVD conseguirían que éstos no pudiesen ser vistos en grupo (lo más, en familia y nunca por más de cuatro coma dos personas, que es el tamaño promedio de la familia chilena).
Los aficionados graciosos no podrían contar los chistes de los humoristas profesionales ni en las fiestas ni en los asados sin pagar royalties.
Se acabaría el karahoke.
También las citas de pie de página
Posiblemente las entrevistas habría que pagarlas chin chin y con boleta.
La radio,  tendría que ser escuchada por separado (posiblemente con fonos como los MP3 y celulares, que por lo demás tendrían prohibidas casi todas las aplicaciones).
Los discos compactos vendrían con clave y podrían ser escuchados un número limitado de veces   (y también con fonos).
Nadie podría hablar del clima, por ser prerrogativa del Servicio de Meteorología.
Todo el que tuviese una idea original tendría que certificarla en una notaría e inscribirla después en el Conservador.
Las donaciones de órganos deberían ser redefinidas como renuncias a los derechos de autor y sujetas al trámite correspondiente.

¿Se le ocurre algo más estúpido? Pues, además de estúpido es peligroso, dado el nivel de la política que tenemos…

viernes, 20 de enero de 2012

DONAR FÁCIL, NO DONAR COMPLICADO

Todos quieren quedarse con nuestros recursos: los liberales de derecha vendiéndonos cosas, los izquierdistas quintándonos cosas. Los primeros con el mecanismo del mercado y la inducción al consumo y los segundos con regulaciones estatistas y por la vía de los impuestos. Como decía Margaret Tatcher el único parecido entre las  izquierdas y las derechas reside en que siempre contradicen sus dichos:  en tanto las primeras hablan mucho de la libertad, pero terminan por limitarla, las segundas pregonan urbi et orbi la idea de la igualdad, pero no la practican.

De cualquier manera, parece claro que las izquierdas tienen una clara  tendencia a controlar lo más posible, construyendo un Hermano Mayor como el  concebido por George Orwell en su novela “1984”. Si se trata de limitar o regular, ahí están; también si se trata de pautear el libre albedrío o de controlar los derechos más esenciales. A la vista están montones de ejemplos: desde la idea de controlar las armas, las importaciones, el gasto suntuario, la educación, el lucro, la libre iniciativa, el emprendimiento, la libertad de expresión, los medios de comunicación, las redes sociales…Elija Ud. y siempre detrás de alguna iniciativa que coaccione, coercione, limite, regule, fije, restrinja y en general, afecte la libertad personal o social, hay un personaje del tipo de Accorsi, Aguiló, Ascencio, Campos, Castro, Cornejo, Diaz, Farías, Gutiérrez (el PC), Hales, Harboe, Jiménez, Silver,  Escalona, Girardi, Lagos (el otro), Letelier…y para qué seguir, si tendrían que anotar a medio Congreso.

En el nuevo Proyecto de Ley sobre donaciones de órganos se configura   el tipo de iniciativas que encantan a los legisladores de izquierda e incluso de centro. El enunciado aplicable a la situación, podría haber dicho Orwell, sería del tipo “señáleme una decisión voluntaria y yo le crearé una dificultad normativa para su concreción”.

Con la legislación actual cada persona  puede tomar libremente la opción de donar o no donar sus órganos de varias maneras: declarándolo expresamente ante un Notario; declarándolo ante un funcionario del Registro Civil en el momento de obtener o renovar su cédula de identidad;  declarándolo expresamente ante el médico del gabinete psicotécnico de la Municipalidad al  momento de obtener o renovar su licencia de conductor de vehículos motorizados; manifestando la voluntad de donar su cuerpo por causa de muerte, expresada ante el director del hospital o clínica o su delegado, al momento de  internarse. Es decir, entera libertad, pura decisión personal, sin coacción sensible.

¿Y que propone el nuevo proyecto? Que todos los mayores de 18 años sean automáticamente donantes de órganos, por lo que no se requiere una autorización especial o trámite particular para serlo. ¿Y cual es el problema? El problema es que para ejercer su verdadera libertad, que es su derecho, Ud. tendría que efectuar un trámite notarial caro y engorroso. ¿Ve como funciona la mentalidad aludida más arriba? Eso sin contar con que se levanta el fantasma de que se fabriquen defunciones para recuperar órganos; que cabe que los cirujanos trasplantadores quieran cuidar la pega; y que los negocios encadenados, desde los laboratorios a los pilotos de aviones y helicópteros  que hacen los traslados, puedan tener su hachita que afilar.

miércoles, 18 de enero de 2012

IZQUIERDA Y DERECHA UNIDAS…

¡Bueno…no es para tanto, porque se trata sólo de la Democracia Cristiana y el Partido Renovación  Nacional! Y ni siquiera eso, porque  Walker y  Larraín,  presidentes de esas tiendas partidistas, parece que no contentan a todos con su acuerdo…En cualquier caso, un sorprendente salto de la liebre política, que ventila el ambiente…

¿La Gordi de Primer Ministro? ¿Se la imagina de pie, muy derecha, un poquitín echada para atrás, con el mentón algo tirado a la izquierda y actitud estatuaria? ¿Y se imagina al presidente sólo de adorno? Claro que no es novedad tal como están las cosas, pero ¿se lo imagina con otro personaje con mayor prestancia que el que tenemos?…En cualquier caso, la sorprendente propuesta de este atisbo de acuerdo político da esperanzas de que se pudiese llegar a acordar una reforma que abriera las puertas a un nuevo tipo de relaciones políticas. Una esperanza que sería muy difícil de materializar en un gobierno de izquierda y que se hace posible en uno de derecha sólo por la pobre perspectiva que tiene su futuro. Es un pequeño paso para Walker y Larraín, es cierto,  pero un paso enorme para la política chilena ¿Será para mejor? ¡That is the question!

Pensando en lo que me gustaría, me gustaría un Presidente con más imperio que poder, con menos exposición pública  y más posibilidad de respaldo ciudadano en buena onda. Posiblemente con menos perfil estatuario—para carne de estatua ya tuve suficiente con Lagos—y  con más vocación de componedor. En tal sentido, la figura de un Presidente separado del Jefe de Gobierno, pareciera calzar.

En términos de un sistema electoral, me gustaría uno donde la relación entre electores y elegidos fuese más cercana geográfica y socialmente hablando y en el que no hubiese las tremendas diferencias del sistema actual, donde hay representantes elegidos con tan poco como quinientos votos en tanto otros los son por cientos de miles. Preferiría el sistema  uninominal,  con un mayor número de distritos y circunscripciones y por lo tanto con más senadores y diputados gozando de dietas mucho más reducidas. Posiblemente con una proporción muy bien estudiada de diputados y senadores regionales y/o nacionales, de manera de corregir todo lo posible la distorsión que introduce la distribución desigual de la población.

En lo que se refiere a la distribución del poder, quisiera un definido aumento de las potestades regionales, con la elección del mayor número posible de sus autoridades y representantes, de manera de asegurar un incremento de la responsabilidad civil, por ahora tan  deteriorada.

En materia de recursos, quisiera una asignación de presupuestos regionales de administración  autónoma en todo aquello que compete al corto y mediano plazo, paralelos a presupuestos nacionales de largo plazo en aquellos rubros en que la administración central pueda tener una visión prospectiva más equilibrada.

Pero quisiera, también, algo que se que es imposible lograr: quisiera que las manos de los ladrones, corruptos, aprovechadores, oportunistas, explotadores, abusadores y apitutados, se mantuviesen fuera de mis bolsillos.

lunes, 16 de enero de 2012

CARA DE RISA

Siempre me molestó la sonrisa permanente en la cara del rector de la Universidad de Chile, señor Víctor Pérez. Se sonreía sostenidamente en las entrevistas televisivas, se sonreía en las manifestaciones estudiantiles y se sonreía en una proporción significativa de las fotografías en las que aparecía retratado. Me molestaba porque no sabía si se trataba de un tic nervioso, de una actitud sarcástica o una expresión de autosatisfacción extrema. Como me sucede con el ex Presidente Alwyn, cuya tendencia a sonreír siempre le ha merecido un apelativo poco piadoso, con el rector Pérez, la sonrisa estereotipada me resultaba sospechosa.

Ahora, que el Consejo de la Transparencia ha hecho públicas las rentas de las autoridades de su Universidad, como las comentó El Mercurio del domingo pasado, he venido en comprender el motivo de  la sonrisa sostenida del Rector Pérez. Yo también estaría con tremenda cara  de risa si ganara un sueldo como el suyo, pagado con los impuestos del resto de los chilenos, que ni siquiera sueñan con esas cantidades de dinero como renta. Multiplique Ud.: $8.695.603 mensuales, $104.347.236 al año… No está nada de mal, aun cuando el  Estado se lleve la tajada máxima en impuesto a la renta. Y eso que eso que lo que supimos del Rector de la Universidad de Chile   es sólo la renta, porque no sabemos nada de los pitutos anexos, pitutos que si me guío por lo que pasa en mi propia Universidad, deben equivaler por lo menos a un 20% más. Claro que si quiere asombrarse más aún, haga el ejercicio de averiguar la dieta de diputados y senadores, más sus gastos anexos (a los que seguramente ninguno hace el menor asco), multiplicándolos también por 12.

Y no me venga a decir que hay ejecutivos y empresarios que ganan todavía más, porque salvo una que otra excepción, tengo la certeza que pueden merecerse altísimos ingresos si al mismo tiempo están generando riqueza, desarrollo y dando trabajo. Y no me engaño, porque se que entre ellos deben estar representados los taumaturgos, estafadores, timadores, explotadores y los abusadores, pero me juego la cabeza que en una proporción menor que en la política y la academia.

El mismo artículo periodístico comenta las rentas de los Decanos de la Universidad de Chile y el impacto de la verdad es también “ettonante”, como dirían los franceses, que ya pasaron por esta etapa de sinceramiento de las rentas de la academia. Un decano con más de diez millones de pesos mensuales…Uff….Algo así como 55 ingresos mínimos…¡Y creíamos que el full top de los ingresos estaba en los capitanes de industria!

Creo que sincerar las rentas de las diversas instituciones, servicios y personajes, será un gran avance en la toma de conciencia de cómo somos los chilenos en la realidad económica del día a día. No me parecería extraño que en esos condominios exclusivos que obligan a las nanas a llegar a sus trabajos en minibuses  para que no se las vea por las calles; esos edificios caros en que no se les  permite usar el ascensor al piso y tienen que subir por una escalera de servicio y esos clubes empingorotados donde se las obliga a aparecer con uniforme de domésticas, los propietarios y socios tengan rentas tan elevadas, que les parezca que el resto de los chilenos, que no nos debemos confundir con ellos bajo ningún concepto, ensuciamos el paisaje.

De repente, llego a pensar, que un poco de revolución no cae mal…

domingo, 15 de enero de 2012

LA VERDAD Y LAS MALAS PALABRAS

Winston Churchill, a quien he citado varias veces en estos comentarios, decía que la verdad siempre debía ser revelada con palabras cuidadosamente escogidas y nunca con términos destemplados. “Cada vez que Ud., descuida el léxico al exponer los hechos—decía—los afectados se escudarán detrás de las eventuales ofensas, desviando la atención de lo esencial”. Lo estamos viendo en el asunto de las declaraciones del Alcalde Sabat interpretando lo ocurrido durante el paro estudiantil en el Internado Nacional Femenino de la Comuna de Ñuñoa.

No me explico porqué la prensa o la televisión, que han dado enorme cobertura a los dichos del Alcalde,  no han mostrado fotografías del estado en que se entregó esa institución educacional, para que el público se informara y formara un juicio. Después de ver cómo quedó el recinto de mi propia escuela universitaria luego de terminado el paro, luego de percibir el olor a sopapo  impregnado en muebles y murallas, incluso después de ser pintadas, tiendo a pensar que el Alcalde Sabat sin equivocarse en la especie,  haya cometido solamente el pecado de  lenguaje advertido por el señor Churchill.  Al hacerlo, ha  dado pie a los ofendidos, a la distracción políticamente correcta y a las querellas interpuestas por los sicarios legales de determinadas tiendas políticas. Por lo demás, escuchando el discurso de una de las alumnas cuestionadas con matrícula en duda, hablando de la intencionalidad y responsabilidad de la derecha en los hechos, no queda nada por adivinar.

Los medios, que están siempre a la caza de oportunidades, han aprovechado de darse un festín con el vocabulario alcaldicio. La palabra “puterío” ha sido repetida y escrita una y otra vez con fruición y tono crítico. Más hipócritamente que el Profesor Rosa—que  no garabateaba en cámara hasta que lo pillaron—los comentaristas radiales han rasgado vestiduras pontificando a su gusto a propósito del calificativo alcaldicio, sin mucha  claridad conceptual, sin verdadero interés en el fondo de los procesos que hacen la noticia y con poca responsabilidad profesional. Pero ninguno fue a cubrir el local  educacional aludido para comprobar su estado; ninguno consultó a los testigos y vecinos que afirmaban lo ocurrido. ¿Eso es periodismo, aunque sea de opinión?

Falta, solamente, que los políticos de segunda salgan a quebrar lanzas por la puridad del léxico y el honor la las alumnas cuestionadas. Deberían irse con cuidado, dada la manera de hablar de muchos de ellos, sobre todo ahora que la STASI, la CIA, el M5, la SÛRETÉ y el MOSAD quedan pálidos ante la competencia de los simples teléfonos celulares.